Monday, September 26, 2011

ORTOPÉDICO

UMBRAL/THRESHOLD




-En el Ortopédico. Oigo: “Escribe estas palabras, José, tú eres el elegido”.
-El hombre de buena voluntad siempre encuentra la manera de amar, de dejar que el Amor, principio y fin del universo, domine la realidad humana.
-Gracias al Cielo que hemos llegado a un desenlace de este Misterio. Cuando después que la ventisca, huracán, tormenta haya pasado, cambiado la faz de la Tierra y soplado el vendaval de pasiones que esta profecía agitará, sólo quedarán dos testigos perennes de ella. Dos monolitos clavados en lo más profundo de la Tierra. La ingenua fe del hombre en esta profecía. Y el eterno Amor del hombre por la Madre Tierra.
-El Espíritu es omnipresente. El hombre es su criatura, pero conoce a su Padre y a su Madre. El corazón del hombre duerme. El corazón del hombre duerme pero alguien le está gritando: “¡Despierta!”
-El Cielo me ha honrado con este rol porque desde niño siempre había soñado con ser su intermediario, su mensajero en este mundo.
-Paradoxe of paradoxes: It takes a man to be a woman; it takes a woman to be a man.
-El Cielo le dió la Fuerza
Interior a la más delicada y bella y su apariencia al más recio y fuerte.

LLego a mi cuarto y reflexiono sobre el mensaje recibido y la realidad de la fuerza titánica de una madre. Y la banal apariencia, la imagen convencional, el status genérico que la sociedad machista le otorga. Llego a la conclusión que ese Eterno Femenino es la fuerza primigenia del universo. La fuerza masculina original transformada en el motor poderoso que asegura la generación de la vida. Esa fuerza maternal es masculina porque es una fuerza interior, una cualidad esencial por excelencia. Mientras que su opuesto, la masculinidad cósmica o Eterno Masculino, es un principio o fuerza exterior que se manifiesta en un contexto físico, material y cuantitativo. Déjà vu, porque esto concuerda con el antiquísimo concepto esotérico del ánimus (masculino) en la mujer, y el ánima (femenina) en el hombre. Pero yo lo acabo de inferir de mi experiencia personal circunstancial en un conocido centro médico de Caracas (el Ortopédico Infantil).
Este es un secreto manifiesto de la naturaleza. Misterio manifiesto: un secreto más allá del secreto.

ME SIENTO COMO UN MAL ACTOR, uno que sobreactúa (overacting) porque el mundo a mi alrededor está lleno de héroes o más bien de heroínas que hacen del heroísmo cotidiano una banal manera de vivir.
Madres con niños lisiados, fracturados, malformados o enfermos. El sufrimiento de sus vidas, el drama del día a día enfrentando la necesidad de seguir existiendo es apenas un ligero gesto imperceptible en sus rostros. Un gesto de sublimada resignación. Casi invisible en la sencilla belleza de sus caras. Son todas esas mujeres que habitan todos los rincones del mundo decorando con su natural alegría de vivir un mundo de facto cruel, despiadado y vengativo. Ellas convierten el drama cósmico en un acto espontáneo de realización en el amor. Detrás de su aparente banalidad está la Belleza eterna, el eterno Femenino terrestre que creó y dio vida al hombre.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home