TOTAL RECALL
TOTAL
RECALL
DA CAPPO
RECAPITULACIÓN
Estoy
contando la gran aventura de mi vida. No
he tenido que inventar nada. De verdad
que esta realidad supera la ficción.
Porque un día descubrí que me era muy fácil comunicarme con el Más
Allá. Debido a mis características
psíquicas y supongo también por una grave enfermedad que tuve a los 19
años. Antes de aquella madrugada de
abril 2011 sabía instintivamente que poseía un extraño magnetismo, una
“competencia” como diría Chomsky. Pero
siempre traté de ignorarla. Hasta que me
tropecé con Adamanta. Con ella accedí a
un nivel de conciencia superior. Tomé
conciencia de mi responsabilidad como ser racional en el Todo cósmico. Sí, existe una Realidad inmutable que podría
llamar divina y los animales racionales, los hombres, giran en torno a ella
como insectos atraídos por la luz.
Animalidad, racionalidad, evolución y reencarnación.
Aquellos
que no saben de qué hablo pueden comenzar leyendo este blog retrospectivamente
desde la entrada o capítulo titulado “Amantes de la Tierra”. Para un lector de Blog puede ser complicado
volver a entradas anteriores, por eso generalmente se contentan con leer la
última entrada. Por esta razón voy a
recapitular a grandes rasgos el contenido de “Bramido del Intelecto Canto del
Instinto”.
Una
madrugada del mes de abril 2011, después de haber visto una película de Powell
y Pressburger encontré el alma de la mujer que amo y admiro. Había muerto el año 2007 en medio de la
profunda inconsciencia del alzheimer. Su
encuentro conmigo la ayudó a despertar.
¿Dudan? Sepan que el alma humana
está activa tanto en la vida física como en la vida suprafísica. Los encuentros con personas sensibles como yo
son habituales. Pero la tendencia es a
dejar que la experiencia se diluya en lo subjetivo puesto que el encuentro con
las almas tiene lugar en el pensamiento.
Los que saben se callan porque la cultura occidental tilda de loco a
quien habla de esto. La ciencia
occidental sólo conoce la materia inerte, matemáticamente cuantificable. La naturaleza del alma humana sigue siendo un
tabú.
Al darme cuenta
de mi capacidad, mi don, decidí llevar almas a una iglesia a oir misa y
comulgar conmigo. Primero a la de Sabana
Grande en la avenida Francisco Solano, después únicamente en la Chiquinquirá de
los padres franciscanos. Motivado por la
fascinación misteriosa de moverme en “Tierra de Nadie”, en el umbral del misterio
total del Más allá, no me di cuenta entonces de que actuaba en forma
tangencial: primero las almas, mis hermanas, segundo el orden divino. En verdad
que sólo deseaba ayudar a las almas.
Me invadía un sentimiento de solidaria complicidad. Porque me había dado cuenta de que casi todas
deseaban oír la Santa misa.
Evidentemente eso en algo las ayudaba.
Comenzó entonces mi periplo de idas y venidas a la iglesia. A los ojos de algún que otro cura yo era otro
de esos asiduos feligreses. Algunos sacerdotes,
como el padre Arsenio de la Chiquinquirá no dejaron de reparar en ello tanto
que, al saludarlo recientemente un domingo después de la misa no lograba
identificarme hasta que de pronto me dijo en su rotundo acento castizo: “Claro,
tu eres el que venía a misa todos los días hasta que dejaste de venir de
golpe”.
Así que en
el 2011 y 2012 llevé a decenas de almas a la iglesia. Casi todos artistas de cine de renombre
internacional cuyas películas bajaba vía “Torrent” a mi PC. El ritmo era de 2 o 3 por semana porque
algunos ‘Torrents’ tomaban días en ‘bajar’.
Hasta que un día decidí parar, convencido de que ya era suficiente. Porque sabía que pocas personas podrían
comprender lo que estaba haciendo.
Porque me colocaba a contracorriente de la racionalista civilización
occidental. En el fondo eso no me
preocupaba mucho porque siempre fui un informal. Un sempiterno estudiante muy temerario. Pero al final el “Para Qué” ganó la
partida. Me detuve alrededor de un año
más o menos. Hasta que nació en mí la
idea del Performance.
Mi tesis de
doctorado en Arte Dramático en Paris 8 Saint Denis se fundamentaba en la
hermosa dialéctica de la “Antropología de la Espectacularidad” de Víctor
Turner. En esta, la dicotomía
lingüística de Noah Chomsky competence-performance
devenía en manos de Turner la llave mágica para comprender socráticamente el
drama de la creación del sentido.
Qué mayor
crisis de civilización que la erradicación del alma humana del escenario
razonable humano. Cuando el alma es
paradójicamente la clave del drama humano.
La llave que resuelve el dualismo.
Cuerpo-mente, instinto-intelecto.
La idea era
protestar por la destrucción, la degradación irrespetuosa de la madre de todas
las ideologías, la naturaleza. ¿Qué
argumento más contundente que una manifestación pro-vida de la Tierra
Madre. Pero no una manifestación
ordinaria sino una con almas –vivientes- de difuntos. Otra vez el prejuicio. (La gente ignorante prefiere la noción
–muerte- de inactividad total). Esto era
como cerrar un gran circuito cósmico alrededor de la Tierra. Un gran círculo que implicaba el otro lado de
la Luna. ¿Qué otra perspectiva humana
más completa que la de un alma humana reintegrada al universo para dictaminar
la absoluta necesidad de proteger y al hijo y a la madre? ¿O acaso hay individuos tan necios como para
considerarse separados –abstracción- de la naturaleza planetaria?
Confiando
entonces en mi capacidad psíquica más que probada, ideé una Estrella de David pitagórica. Este símbolo de armonía entre el mundo
interior del hombre y su entorno físico yo lo quería declinar del Número 1 al
Número 7. Siguiendo una gradación
numérica que me haría formar un triángulo equilátero: 1 la cúspide y 7 la base.
En total cada triángulo estaría formado por 28 videos con un total de
140 almas. El inicio y el fin de ambos triángulos
estarían enmarcados en una especie de “circuito trascendente” comenzando por el
domingo de Resurrección del año 2014 y terminando el mismo día del año 2015.
Todo lo
demás es historia audiovisual presente en Youtube. Cada uno de esos 56 videos es parte de mi
vida. En la medida de su edición iré
describiendo anécdotas del proceso, que nunca faltaron. Por último un délfico mensaje universalista: “Oh
hombre, conócete a ti mismo”.

