Relax! It's just a joke (la Broma es una Lavativa...)
Relax! It’s just a joke. (La broma es una lavativa…)
Comodín, Guasón, Mono, Loco, Fou, Sot, Sota, Joker, the Artful Dodger, the Trickster.
El Joker o Comodín de los juegos de cartas es un personaje mítico que resuelve en el juego el enigma de la vida. El mundo del arte, la ciencia y la religión está dividido entre dos tipos de enfoque visual. El primero es estructural y analítico y define una escuela de investigación signada por el orden minucioso de las diferentes partes y niveles que conforman el fenómeno objeto de estudio. El segundo enfoque es holístico y sintético y se fundamenta en la visión del mundo irreverente, alegre y burlona del Juego. Pero el Juego es más profundo, porque su objeto de estudio es un gesto intrínseco. Así, el Payaso está más cerca del fenómeno original que el mismo científico. Porque encuentra la ‘clave’ en la plasticidad imprevisible del Juego.
La síntesis más profunda entonces solo surge del desapego y la autoderisión exhilarante del juego. Basados en este principio paradójico de la ciencia, tu y yo podemos jugar el juego de “¿Si yo soy yo y tú eres tú, quien es más tonto de los dos?”. No. Quizás luego. Aunque “esto que hoy (2026) vivimos”, el drama humano de la ignorancia de sí mismos, nos exige un verdadero esfuerzo de síntesis lúdica.
Nuestro enigmático, paradójico juego esconde una revelación que es una catarsis del espíritu humano. Como ya hemos dicho existen dos direcciones en las que un fenómeno natural puede ser estudiado. La primera, analítica es física y material y responde al órgano implicado y sus diferentes niveles de organización sistémica. La segunda vía de estudio, sintética, es metafísica y suprasensible y está sutilmente integrada a la naturaleza material del fenómeno. El Guasón que lleva a cabo el estudio, sólo quiere divertirse, pero está involucrado en el estudio porque su inteligencia también es dual. Él puede ser tanto estructuralmente materialista como sintéticamente metafísico. Por eso el resultado de su estudio es tan binario o dual como el mismo fenómeno: un chiste, un gesto ingenioso que provoca la risa. Porque no hay manera de aislar lo material de lo metafísico. Este último se reafirmará siempre irónicamente en la negación de su existencia. Sin embargo, esta homeostasis entre la causa metafísica y el efecto material desaparece cuando el Guasón, en un arranque de rabia, se analiza a sí mismo.
Por el rabillo del ojo, contempla ciertas chispas misteriosas que se encienden y apagan en su mente, como aquella vez que se golpeó la cabeza y “vió las estrellas”. Y, Eureka!. Resulta que en esas lucecitas se encuentra la respuesta al “Enigma de la Esfinge” que nadie puede responder. Porque el pensamiento es el único locus físico en donde el Guasón puede aislar la causa, del efecto. La premisa de su chiste es muy simple pues se basa en la teoría del campo ejectromagnético (ELM). Dos polos opuestos coexisten en un medio ELM de ‘fusion’ creando campos que interactúan. Este es el paradigma del pensamiento y la palabra. Dos naturalezas opuestas que coexisten en virtud de un principio ternario. Pero en esa coexistencia también hay un límite, como aquel del Libro del Génesis “No comerás del Arbol del Bien y del Mal”.
Cuando el animal humano se violenta y desplaza su naturaleza psicofísica en un torrente de rabia, la parte física de su acción violenta muere. Instantáneamente, en la oscuridad profunda –como boca de lobo- de su subconsciente. Esto se debe a la oposición intrínseca, irreductible entre su naturaleza física animal y la naturaleza intrínseca del pensamiento y la palabra.
En un arranque de risa, el Jugador discierne claramente la paradoja dimensional que es su pensamiento y su conciencia. Decide seguir jugando y acercarse con sorna al profundo enigma que se yergue desafiante ante su nariz de cereza. Como es técnico en electrónica le adapta unos electrodos a su teléfono móvil para medir la continuidad de la corriente cerebral en medio de emociones intensas. Se coloca los electrodos en la cabeza y se larga a vituperar a su suegra. En medio de la terrible disputa y después de esquivar varios objetos contundentes logra grabar una discontinuidad en la corriente nerviosa de su cerebro. Esa discontinuidad encierra la clave del enigma pues corresponde a un colapso sináptico causado por el violento episodio. El Jugador, fiel a su naturaleza juguetona habría encontrado la huella original del Principio de la Creación que dormía sutilmente superpuesta en medio de la prosaica banalidad de su vida cotidiana. ¿La huella del Principio de la Creación del universo? Sí, pero a la inversa. Según la referencia alquimista Neo- Alejandrina de la Mesa Esmeralda (Tabula Smaragdina), “lo que está abajo es como lo que está arriba”. El animal racional es el polo opuesto del Principio causal universal. La violencia racional del hombre es la inversión exacta del Principio Metafísico de la Creación. Pero aquí el cuerpo material del hombre muere ontológicamente porque la materia finita porta en sí misma el germen de su destrucción.

