EPÍSTOLA A LOS HOMÍNIDOS
Epístola a los
homínidos
En la
investigación neurológica el monismo materialista se inclina hacia una
explicación material de la fenomenología de la violencia gestual, verbal o física. Esta es una Terra incognita para la
ciencia porque en ella vemos una relación de polos opuestos. El núcleo de la cuestión se encuentra en la
muerte neurológica en situaciones de violencia verbal. Esta muerte evidencia una polaridad
bidimensional entre el pensamiento y la palabra, por un lado, y el cuerpo
físico por el otro. La actual ciencia
monista no admite esa polaridad porque no se ha logrado probar en laboratorio
la muerte del componente físico en situaciones de violencia gestual, verbal o
física. Para muestra de ello incluyo el
proyecto de investigación que presenté en la Coordinación de Estudios de
Post-Grado de la Escuela de Medicina de una importante universidad. Esta propuesta fue rechazada porque al día de
hoy la academia científica monista que rige el mundo de la ciencia ni puede ni
quiere constatar que el pensamiento humano es un “Límite del Conocimiento”. Un límite en donde lo metafísico se entronca
con lo físico en una proporción de 50/50.
Un límite en donde la ambigüedad monista materialista de los modernos
sofistas siempre negará a su contrario.
Proyecto de
Investigación de la Violencia Gestual, Verbal y Física Humana.
Introducción.
Estudiar la
naturaleza del pensamiento y la palabra humanos sería un “límite del
conocimiento” porque lo físico se entroncaría profundamente con lo
metafísico. Proponemos tentativamente el
uso de la noción teórica de un “Extremismo Ontológico dimensional” (EOD) con el
único objeto de lograr un acercamiento metodológico.
Planteamiento.
Nuestro estudio
se fundamenta en dos premisas teóricas: 1- Si el universo es realmente triple
(cuerpo, alma y espíritu), entonces la conciencia o razón humana (ratio)
sería un reflejo intrínseco de esa triplicidad, y 2- Debido a la integración
del hombre con el pensamiento y la palabra desde su más temprana infancia, el
hombre consideraría como una excrecencia de sí mismo aquello cuya naturaleza
intrínseca sería externa a él. Esto se
debería a la naturaleza antropomórfica de la inteligencia humana mediante la
cual el hombre consideraría su entorno terrestre y cósmico a partir de sí mismo
(antropocentrismo).
Marco
Teórico. Fenomenología de la
comunicación humana.
La comunicación
humana es un fenómeno holístico puesto que para que exista, es necesaria la
creación de un circuito neurofísico que conecta íntimamente al emisor con el
receptor. Si se crea este circuito
entonces la comunicación es semántica pues conlleva, transmite sentido. Si este circuito no existe entonces el
sentido está ausente y se instaura un proceso puramente semiótico parecido a la
comunicación animal no verbal (CNV). En el caso de la violencia racional humana,
gestual, verbal o física, la secuencia psicofísica “1-cuerpo/alma,2-lenguaje,
3-sentido/comunicación” deviene objeto contundente (1-signo/gesto,2-confusión
metabólica) debido a la antipatía del sujeto emisor y a la naturaleza material
del signo lingüístico. El cuerpo/alma
del emisor se escamotea al proceso simpático semántico de la comunicación el
cual deviene puro signo transmisor de la extrema antipatía u odio
violento. El sujeto receptor, incapaz de
crear el vínculo sicofísico de la comunicación semántica es golpeado
literalmente por el objeto contundente “signo/gesto” y se pierde en la
represión de la confusión metabólica integral de la emoción.
Para que el
emisor pueda lanzar su objeto contundente signo/gesto y escamotear, ocultar su
cuerpo/alma detrás de su agresión sería necesario que su componente neurológico
muera previamente en el umbral de un EOD (Extremismo Ontológico
Dimensional).
Nuestro trabajo
pretende demostrar, en el caso de la violencia racional entre seres humanos, la
degradación neurológica terminal del emisor, y su ocultamiento en el stand-by
osmótico de la cognición, creado por la dinámica sinérgico-metabólica de la
agresión. En el flujo incesante de la
integración microcósmica (colectiva) del pensamiento. En donde, como en un océano, las gotas de
agua no tienen ni principio ni fin.
Metodología.
Tal como hemos
señalado, la muerte neurológica del emisor del signo/gesto violento se oculta
en el flujo psicofísico del sujeto receptor debido a que este metaboliza y hace
suyo el signo/gesto violento en el mismo instante de la cognición. Nos proponemos demostrar que el impacto
destructivo del signo/gesto que da lugar a la confusión metabólica en el
receptor sería “reversible” en un contexto de estudio predeterminado de sujetos
base. Para la prueba experimental haría
falta un sujeto receptor con conocimiento previo de la instantaneidad del
pensamiento en el proceso metabólico ‘circuital’ (holístico) de la comunicación
racional. Como sujeto emisor haría falta
un actor profesional capaz de reproducir emociones extremas. La prueba implicaría una medición
electroencefalográfica de ambos sujetos en un periodo de tiempo predeterminado
y siguiendo las disposiciones metodológicas de un diseño experimental de doble
ciego.
Los actuales
avances en sensibilidad de la electroencefalografía permitirían detectar
discontinuidades profundas de la secuencia neurológica motivadas por la
violencia racional, gestual, verbal y física.
La identificación
de una discontinuidad neurológica no implicaría necesariamente la validación de
la hipótesis, pero podría dar lugar a un estudio más profundo de este enigma
científico.
José R. Sánchez


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